Les informamos que ya
contamos con el PLANIFICADOR ANUAL 2,012. Pueden
solicitarlo a través del correo electrónico:
comunicaciontierraviva@hotmail.com
ó visitarnos en nuestras oficinas ubicadas en la
3ª. Avenida 10-18, zona 1 Ciudad Guatemala.
Los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos
de las Mujeres
son también Derechos Humanos
Los Derechos Humanos son una
propuesta ética que expresa la lucha por la
dignidad y libertades humanas. Se fundamentan en
la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, elaborada en 1,789 donde se
manifestaba que los hombres nacen libres e
iguales en derechos. Y en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos (1,948) que
dice que todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos.
El concepto de Derechos Humanos estuvo limitado
durante un tiempo, a la relación
individuo-Estado y a las violaciones en el
ámbito público. Por eso, durante años, la
violencia hacia las mujeres, la violencia
sexual, la discriminación o el racismo, entre
otros, no se consideraban violaciones a los
Derechos Humanos.
En 1993, en la Conferencia Mundial de Derechos
Humanos de Viena, se acuerda incorporar al
Programa de Acción, los Derechos Humanos de las
Mujeres y las Niñas, declarando que son
inalienables, integrales e indivisibles de los
derechos humanos universales. Inalienables: que
no pueden suprimirse o restringirse. Integrales:
reconocidos y garantizados. Indivisibles: que no
pueden respetarse ciertos derechos y violar
otros, o que unos son más importantes que otros.
El Movimiento de Mujeres y Feminista de todas
partes del mundo y otros actores sociales han
contribuido al enriquecimiento de la
conceptualización de los Derechos Humanos,
afirmando que los Derechos Sexuales y Derechos
Reproductivos son parte de los Derechos Humanos,
como resultado de una serie de derechos civiles,
políticos, sociales, culturales y económicos.
Los Derechos Sexuales incluyen el derecho humano,
en este caso, de las mujeres a tener control
respecto de su sexualidad, incluida su salud
sexual y reproductiva y a decidir libremente,
sin ser sometida a coerción, discriminación y
violencia. Y los Derechos Reproductivos incluyen
el derecho a decidir libremente el número y
espaciamiento de hijas e hijos, a disponer de
información, educación y medios para ello, para
alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y
reproductiva, sin sufrir discriminación,
coerción ni violencia.
Guatemala, cuenta en la legislación nacional,
para hacer efectivos estos derechos, con: la Ley
de Desarrollo Social, la Ley de Acceso a la
Planificación Familiar, la Ley de Maternidad
Saludable, un plan piloto de educación sexual;
entre otros.
Sin embargo, en pleno siglo XXI, aún no contamos
con una educación sexual, laica y científica.
Cada 15 minutos una niña o adolescente menor de
18 años, está pariendo. Poseemos la tasa de
fecundidad más alta de Latinoamérica. Sólo la
tercera parte de mujeres usa algún método
anticonceptivo moderno. Un tercio de las mujeres
en edad reproductiva tiene una necesidad
insatisfecha en métodos anticonceptivos. La
tercera parte de los embarazos no son deseados.
Casi la mitad de mujeres ya no desea tener más
hijos, de los que ya tiene. Casi tres de cada
diez mujeres en edad reproductiva y las que
están embarazadas sufren anemia y desnutrición.
21 personas se contagian a diario de VIH. Sólo
el 24% de los menores de 24 años conocen métodos
para prevenir infecciones de transmisión sexual.
Los embarazos no deseados se están resolviendo
con abortos inseguros y clandestinos, que ponen
en riesgo la vida de miles de mujeres. Dos
mujeres mueren diariamente por problemas en el
embarazo o el parto.
El panorama es muy desalentador y nos demuestra
la escasa o nula libertad que tienen las mujeres
para tomar sus propias decisiones; para decidir
con pleno derecho sobre sus vidas. Hay un
tutelaje de sus derechos y violencia en el
ejercicio de sus Derechos Sexuales y Derechos
Reproductivos. Se nos sigue valorando casi
exclusivamente como seres reproductoras y nos
condenan a vivir en la pobreza y extrema pobreza,
arriesgando nuestra salud y vidas; alejándonos
de un ejercicio pleno de nuestra ciudadanía y
derechos.
Exponer la salud y la vida de las mujeres
implica violencia y una clara violación al
ejercicio de nuestros derechos humanos. Y una
muestra más de la impunidad que impera en
Guatemala, al negarnos una vida digna, como
personas humanas.
Este 10 de Diciembre, en conmemoración del Día
Internacional de los Derechos Humanos, es
imperante que el Estado de Guatemala garantice
el pleno ejercicio de los Derechos Sexuales y
Derechos Reproductivos de las Mujeres, sin
discriminación y sin violencia, porque éstos
también son derechos humanos, que como Estado de
Derecho y democrático se ha comprometido
nacional e internacionalmente a cumplir. Es hora
de que los diversos funcionarios, autoridades y
sociedad civil en general, incorporen estos
derechos de las mujeres y otros y hagamos
efectivo que los Derechos Humanos son para todos
y todas, por ello son universales, integrales,
inalienables e indivisibles.
¡Exigimos el cumplimiento
de la Ley contra el Femicidio y otras formas de
Violencia contra las Mujeres!
¡Del acoso sexual a la muerte, la violencia
contra las mujeres es la misma!.
Organización de Mujeres Tierra Viva
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