Campaña Punto Final a la Violencia Contra las
Mujeres
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25 de Noviembre
DIA DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
La violencia contra las mujeres es una grave
violación a los derechos humanos. Una de sus
distintas expresiones, la violencia sexual,
constituye una de las formas más crueles de
agresión y, a su vez, una de las más difíciles
de identificar, ya que usualmente se desarrolla
en un círculo silencioso de intimidación, acoso,
estigmatización y revictimización.
La violencia sexual adopta diversas formas de
expresión, y para visibilizarla es necesario
reconocer que la misma tiene una relación
directa con nuestros cuerpos, con la decisión
que se toma sobre éstos, y sobre la
invisibilización de los mismos.
Las violaciones sexuales, los incestos, el acoso
sexual, la prostitución forzada, la violencia en
situaciones de conflicto armado, la esclavitud
sexual, la Trata de personas, el embarazo
forzado, asesinatos por razones de honor, la
mutilación genital femenina, entre muchos otros,
poco a poco ha ido visibilizándose como
expresiones de violencia sexual contra las
mujeres, y el contexto actual nos obliga a mirar
varias situaciones y condiciones que están
vulnerando la vida de las mujeres, sean estas
niñas, adolescentes, jóvenes, adultas o mujeres
mayores.
Una de las expresiones más perversas de la
violencia sexual en Guatemala, se reflejan en
los embarazos en niñas, adolescentes y jóvenes.
Según el Ministerio de Salud Pública y
Asistencia Social, al 26 de septiembre del 2012,
se han atendido 38 mil 645 partos en niñas y
adolescentes, dejando en evidencia la
vulnerabilidad en que viven miles de niñas,
adolescentes y jóvenes.
Esta situación es un indicador de la poca
voluntad política del Gobierno de Guatemala para
dar una respuesta eficiente y eficaz a favor de
una vida libre de violencias.
Ante esto denunciamos:
-
La poca voluntad
gubernamental para prevenir, sancionar y
erradicar la violencia contra la mujer al no
impulsar la educación integral en sexualidad
para que la misma llegue al aula escolar; la
falta de acceso a métodos de planificación
familiar y anticonceptivos; la impunidad
para sancionar los casos de violencia contra
las mujeres y específicamente de violencia
sexual.
-
La naturalización de la
violencia sexual, o su invisibilización, al
no agilizar los casos de este delito, y
donde a menudo las víctimas no encuentran ni
la oportuna sanción a los perpetradores, ni
la adecuada protección.
-
El incremento de los
embarazos no deseados en niñas, adolescentes
y mujeres, y como consecuencia de ellos, la
mortalidad materna y los abortos inseguros.
-
La criminalización de las
reivindicaciones sociales de las mujeres, de
las defensoras de los derechos humanos y del
movimiento social en general.
-
El retroceso en los avances
en los derechos conquistados por las mujeres,
que se manifiesta en el debilitamiento de
los mecanismos institucionalizados a favor
de las mujeres: Secretaría Presidencial de
la Mujer –SEPREM-, Defensoría de la Mujer
Indígena –DEMI-, la Coordinadora Nacional
para la Prevención de la Violencia Contra
las Mujeres –
CONAPREVI-,Oficinas Municipales de las
Mujeres – OMMs-, entre otros.
-
La violencia institucional
en contra de las mujeres, y población en
general, al trasladar a las mujeres la
responsabilidad estatal de su protección, al
sugerirles restringir su libertad de
locomoción y libertad de expresión.
Por eso… demandamos y
reinvindicamos:
-
El derecho a una vida libre
de violencias, a la autonomía y capacidad de
decisión sobre nuestros cuerpos y nuestras
vidas.
-
La visibilización y
reconocimiento de los derechos sexuales y
derechos reproductivos como derechos humanos
de todas las mujeres.
-
Que se restablezca la
institucionalidad de la Coordinadora
Nacional para la Prevención de la Violencia
Contra las Mujeres –CONAPREVI-, y se
continúe la implementación del PLANOVI y el
cumplimiento de su mandato según lo
estipulado en la Ley contra el Femicidio.
-
Que se garantice la
seguridad e integridad de las defensoras de
derechos humanos de las mujeres, ante la
creciente ola de criminalización,
persecución, acoso y violación a nuestras
garantías constitucionales.
-
Que se garantice a las
mujeres el derecho a la vida, la libertad,
la seguridad, autonomía y acceso a la
justicia pronta y cumplida.
-
Exigimos que se garantice la
permanencia y neutralidad política y
cumplimiento del mandato de los mecanismos
institucionalizados de las mujeres: SEPREM,
DEMI y CONAPREVI.
-
Que se deje de naturalizar y
justificar las violencias contra las mujeres,
invocándose costumbres o tradiciones
culturales o religiosas para perpetrar,
infligir, consentir, promover, instigar o
tolerar la violencia contra las mujeres.
Por esta y miles de razones más,
es que las mujeres en Guatemala continuamos con
nuestro compromiso de alzar nuestra voz para
denunciar la violencia de la que somos víctimas.
Es por ello que afirmamos que
detrás de la violencia contra las mujeres, en
todas sus manifestaciones, se encuentran
estructuras que la favorecen, la naturalizan y
la perpetúan.
9 FESTIVAL DE JOVENES POR UNA CULTURA SIN
SEXISMO, SIN RACISMO Y SIN VIOLENCIA

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Microprograma Radial Derechos Sexuales y
Derechos Reproductivos